lunes, 8 de agosto de 2016

Poesía a una desconocida

Misterios guardaban su boca cerrada y su recóndita mirada.
Tenía el don de volar, de navegar...
Tenía el don de causarme esa sensación, esa, que acelera mi corazón.

Libre, como el viento.
Vuela, por los cielos.
Sonríe y calla, triste para ellos.

Ángeles que caen como hojas, desean besar su boca.
Dulce y misteriosa, fuerte y loca.
Tenía la capacidad de hacerme olvidar que entre los dos existía alguien más.

¿Acaso no sabés, mujer?
Vuelas, entre el van y ven.
¿Acaso no sabés, mujer?
Que te quiero querer
¿Acaso no sabés, mujer?
En tus ojos me puedo perder.

Ella sonríe, fuerte y corto, está loca.
Loco, por besarle y cerrarle su boca.
Está loca, preciosa, hermosa.

No sé nada de ti, no sabes nada de mí.
Somos dos locos desconocidos que se han conocido.
En una noche fría, te logré hacer mía, sólo en esta poesía.

Estás tan cerca de mí y yo tan lejos de ti...
Entonces dime, mujer, ¿Qué castigo debe pagar un mortal para poderte amar y decirte con firmeza, que me encantas con certeza?

Tan sólo soy un desconocido al que has conocido, en una noche fría, mi corazón late mientras te escribe esta poesía.

- Linda Luna

viernes, 4 de marzo de 2016

1412

1412...


Números encrucijados como acertijos de un misterioso destino; decisiones sobre otras marchitándose en la aurora. Un deambulante cuerpo que no logro ver, sentir, ni besar; una imagen borrosa que se va, que se oculta y no vuelve más. Sombras pasadizas entre tu vida y la mía, gritos que retumban nuestros cuerpos en forma de eco.
Mujer afrodisíaca, mujer que envenena mi alma, que la destroza y la acaba; tienes el arma. Suavizante, dulce piel acaramelada, ¿de qué sabor son tus besos del alma?

1412/ Dos cuerpos sin voces

No se sienten, ni se aman, no se incendian, ni se apagan; un cuerpo celeste en llamas, y las dulces pasiones que en nuestras mentes aguardan.

Mujer que tanto aguarda, ¿A quién esperas en tu cama?

Tantas decisiones rotundas, que con el tiempo nos retumban. Nos frustran, y nos atacan, las ideas del mañana. Las promesas que ya fueron, y viajaron en el cielo.

Amor mío, nos hemos ido, lejos de este lugar sombrío, ¿Por qué tenés frío? Sal de ese paraíso, mentiroso y fulminoso; y ven a nuestro infierno, que este cuerpo por vos arde muy dentro.

Si no vienes, ¿Quién se quemará conmigo, amor mío?


1412/ Llegó la noche


Ha caído el sol rojo, y ardiente; y ha llegado la luna que apacigua, tu vida y la mía. La lejanía de nuestros cuerpos, que se acercan por el deseo.

Si no vienes, iré. Y si vienes, aquí me quedaré.

Vienes o te vas, y no me dejas de torturar.

Para de una vez, o yo iré por tu piel.


Recorreré tu cuerpo, muy dentro, dentro de tus ojos hasta tu infierno, y tu cuerpo con mi cuerpo será uno solo, que la noche de los lobos ha caído ante nosotros. Y seremos por siempre un eclipse universal, y nuestro amor y deseo jamás se detendrá.


Como la luna y el sol, al hacer el amor, seremos uno solo, mi amor.



- Linda Luna

domingo, 27 de diciembre de 2015

Ebrio hasta los huesos - Escrito

Desde que vagué aquella última noche, olvidé todo.

He decidido, detenerme, y observar, cada pequeña cosa, y estúpida, que sucede a mi alrededor. Sólo he logrado ver pocos soñadores, y muchos muertos en sus sueños, desperdiciando su vida en una torturadora rutina, con una rota sonrisa, sin el alma viva. Sinceramente no quiero terminar como ellos.
Pero, desde que tomé ese avión cambié, o quizá no, sigo siendo el mismo; ojalá pudiera ir a algún stock y comprar un nuevo yo. Pero soy un poco indiferente ante el mundo, sigo esa abrumadora rutina, destruyendo mis sueños con la monotonía. Recuerdo cuando soñaba, despierto, esos sueños tan ilógicos, cuando la música estaba en mi cabeza, mi mundo de fantasía se abría.

Ahora soy como ellos, un hombre triste y muerto.

No logro recordar muy bien aquellos rincones de esa bella ciudad, sólo recuerdo hechos vergonzosos, demasiado bochornosos. Intentaba lograr pensar que podría escapar, y es estúpido pensar que mi felicidad puede estar acá, es tonto pensar que quizá está allá; la felicidad sólo está en mí. Y ese es el hecho, ya no puedo ser feliz, no quiero seguir siendo un melancólico que cause un sentimiento de pesar en los demás, ¡Pero vamos!, nunca les he importado, y ustedes tampoco a mí, ¿Por qué la hipocresía?

He estado lejos de casa, y he seguido vacío, sin nada que me llene. Y creo que esto no es nuevo, digo, ¿Desde cuándo no he sido el melancólico escritor? Es costumbre escribir cartas de penas de amor, de odio o rencor, cualquier otra cosa que sea dañino al corazón. He estado lejos de mi hogar, pero la definición es simple, mi hogar está acá o allá, pero no importa nada, si este vacío existencial sigue, muy pronto con mi vida acabará.

Todo comienza con esas cuestiones, estúpidas y recíprocas, ¿Qué será de mí? No me veo en un futuro despejado, no deseo un trabajo de tiempo completo y terminar agotado para mí. Me he convertido en un aburrido antisocial, me encierro ante el mundo, la soledad no me afecta, pero mi vida social se resume en un cuarto donde sólo hablo conmigo. No tengo ninguna aventura, o alguna chica que me robe alguna sonrisa, o quizá sí; Otra mentira.

Patéticas vidas, me parecen tan divertidas, y pensar que así es la mía; sumergida en tantas mentiras. Desde pequeño no temía a nada más que al regaño de mi madre, ahora estoy sumergido en un poder de autoridad, crecer se siente tan bien, envejecer se siente tan mal... Como extraño los regaños de mamá....No lo querré decir jamás. A decir verdad, cuando uno crece, te permite madurar un poco más, conocer la vida de verdad. No seguir corriendo en un mundo de fantasías, donde la única lágrima era cuando caías; quizá, nada ha cambiado de aquí a allá.



Esta nueva ciudad, me parece extrovertida, liberal, y misteriosa; lo último me gusta, es una curiosidad que se enciende en mi interior, para conocer que hay al otro lado del sol. Dicen que Santiago es otra metrópolis, no veo nada lejano o diferente de mi ciudad, la misma porquería de gobernantes, los mismos estúpidos ladrones, con las mismas tontas y viejas técnicas de robo, el viejo borracho que te cuenta su vida, llora y se cae frente a ti, (gracias a Dios no me vomito), y el típico joven Punk, tan rebelde y anarquista, en lucha del capitalismo mientras cena su hamburguesa de Mcdonald's.


Patéticos.


Callejones sin salida, quizá no le tenga miedo a los laberintos, le tengo miedo a no salir de ellos. Todas sus cortantes sonrisas se dispersan a través del humo de sus cigarrillos, cada colilla cae en el asfalto indicando que su hora ha llegado. Observé mi mano, y reí; mi sonrisa también se esparció por el humo de mi cigarrillo. Como ratones ellos corrían, experimentos por gente de arriba, desperdiciando cada pedazo de su vida... Iba, vagando yo hacía mi destino, tome la micro, como siempre, vi la misma gente esperar, como siempre, vi al mismo señor que no quería pagar, y como siempre, se fue. Los mismos estudiantes con su insomnio, aburridos y abrumados por su tonta rutina. Un conductor con afán de que todos nos largáramos, y ahí estaba yo, estrujado en medio de la multitud, con claustrofobia y con poco aliento para vivir; si seguía así, probablemente dejaría de existir.

Y saben, no es que ame mi trabajo. Detesto recibir ordenes, ser su estúpido empleado, no soy su sirvienta, y es realmente molesto que alguien que está a mi altura pueda manejarme como su títere, porque eso somos, títeres. Aún que mi jefe es agradable, y su familia también, odio sus trabajadores, tan egocéntricos y patéticos, ( ¿Cuántas veces he dicho patético? )
¡Patéticos!

No son la gran cosa, en su cara abunda el desagrado por su rutina, y a decir verdad, ¡Yo también la odio! ¿Pero qué vamos a hacer? Nada al respecto, al parecer estamos sumergidos en esto,y no tenemos otra alternativa, que seguir en la rutina; pánico, aún no encuentro la salida.

Odio, odio, odio, un odio aquí, un odio allá, un odio encontrarás.

¡Pero por Dios! Cuantos rostros de amargura, refundidos en su sepelio, son sólo cuerpos muertos. Escribiría sobre las aves, o sobre sus arboles, quizá sobre los cerros de Santiago, o de cada rincón que amo. Pero es imposible, cada vez que salgo, siento esto, ese resentimiento, de sueños incompletos ¿Cómo tantas almas abrumadas se encuentran lejos de su felicidad?

Desearía no morir en esto, si sigo aquí moriré por ello; ojalá llegue un golpe de suerte.



He conocido a alguien, después de un largo tiempo.

Es una chica esplendida, ella va por ahí con su sonrisa, y yo, con mi estúpida vida. Me dijo que era bailarina, y le creo, danza en cada rincón de Santiago, baila para Dios o para el diablo; Dijo que le gusta el canto, su vos es arrulladora, como los silbidos de las aves. Nos hemos visto poco, pero creo que cada vez que le veo mi corazón trata de escapar de mí, pero cuando estamos cerca, nuestras almas se sumergen en una paz interior; Es que, ¿Cómo no amar su forma de mirar? Sus ojos brillan más que el sol... Pero es muy pronto para esto; Ella no es monotonía, y quizá eso entristece más mis días.

No dejo de pensar en ti, 
Desde la primera vez que te vi, no te dejo de pensar.
Es un sentimiento que me ahoga, 
Y es imposible de explicar, quizá mi cariño por vos crezca,
Más y más. 



Los días en Santiago se tornan más extraños.

El invierno que pasó, fue fuerte pero débil, a veces se sentía un sol ardiente en tu rostro, pero ese fuerte viento frío en tu cuerpo nunca se iba. Los grados bajaban y subían, la madre naturaleza se divertía con nosotros; sobrevivir y no morir. Este verano no ha sido la diferencia, parece primavera, mañanas frías y noches frías, pero las tardes son ardientes como el sexo en una pareja recién casada.
¡Por Dios! Transpiraba un olor putrefacto, y el sudor me hacía una peste, deseaba desnudarme y salir corriendo a tomar viento. Trabajar en un lugar totalmente cerrado, no sólo causaba claustrofobia en mí, aparte del pánico, el calor me ahogaba, no importaba cuanta agua tomara, todo se iba en mi hediondo sudor. Las personas se derretían, y era como si estuvieras en el infierno, y de repente, ¡Poom! Estás enfermo.

Tenía que regar un eterno pasto, que al parecer jamas terminaba, sin contar que el pobre estaba siendo quemado por el sol. Terminaba en medio de un pantano, un paso en falso y ya estaba ahogado, mis pies estaban empapados, sin importar mis finas botas 'impermeables', el agua entraba como pedro por su casa. Y cuando volteé a observarme en el espejo, tenía ojeras, una cara de frustración y amargura, un cuerpo muerto y cansado, y un espíritu enfermo; al parecer aún había un poco de fuego en mi alma.



Me senté un día casual, a observar, detallar. Comencé con mi rutina literaria, y aprovechaba cada cambio de hoja para ojear a mi alrededor. Pasaban demasiadas mujeres, de diferentes edades, al parecer el dulce manjar de la creación abunda en Santiago; De por sí, todas tienen algo igual, un rasgo que las hace identificar, como un sello de producción, Hecho en Chile. Su caminar elegante y sutil, su corto toque de movimiento de caderas, sus finos trozos, sin necesidad de una perfecta medida, y sus pechos, creo que eso era algo detonante en sus cuerpos. La mirada era algo característico, sus hermosos ojos, de diferentes colores, y su tono de piel; son hermosas, pero son imposible de clasificar, y siempre lo será, cada una de ellas lleva algo especial y diferente a las demás, ¿Qué será?

Sin lugar a duda, no podía dejar de pensar en ella; cerré el libro, y me fui.


Estaba abrumado, cansado, no podía dejar de pensar en que estaba siendo igual a los demás: Un hombre muerto. Intentaba aprovechar al máximo mi soledad, pero el vacío existencial volvía atacar, era como si fuera una necesidad convivir con la sociedad. Ya no sabía coquetear, no sabía de qué conversar, de por sí las conversaciones solían fluir solas, y si necesitaba establecer una amistad no sabría por donde empezar, ¿Cuál es el primer paso para a alguien conocer? ¿Qué diré? "Hola, soy Wynn" ¿Quieres ser mi amigo? ¡NO! Soy un total desconocido, que va a otro por inercia, y en medio de su ahogo existencial busca socorro a otro tipo que no sabría que responder, ¡Nada que ver! ¿Pensará que soy gay?

Es estúpido, las amistades suceden por hechos casuales, imprevistos. No puedo decir que en este nuevo lugar tendré otro mejor amigo, y de hecho nunca lo tuve, no clasifico los amigos, con decir que eres mi amigo eso ya tiene mucho valor. Además, todos acá siguen un tipo de régimen, se clasifican entre gustos, géneros o tendencias, yo no, yo ya pasé por ello, soy un hombre liberal, tengo la mente abierta para lo nuevo, y la curiosidad es una sustancia fatal en mí, sería imposible estar de nuevo así, encerrado, soy claustrofóbico ya lo he dicho, y no me permitiría dejar de disfrutar todo lo que me ofrece este mundo.


Bebí otro trago amargo en su nombre.

Ha pasado bastante tiempo, y ya es de noche. El frío se consume en mi interior, nunca he sentido esa fuerte luz del sol. Todo terminó mal, resultó ser una chica bastante cotidiana, su risa me aturdía, su voz tan irritante me volvía volátil, y definitivamente su forma de bailar a cada instante me producía cólera. Algo infantil, vivía en su mundo de fantasía, de infinita felicidad, un rostro más, ¿a quién trataría de engañar?
Salimos, a eso de las 5; la recogí y nos fuimos, me contó sobre sus sueños, tan inspirativos y comunes en esta juventud, soñaba con un mundo mejor, llenos de ideales de animalistas y feministas, una era peor que el comunismo o el socialismo, pero eso me importa un comino, me interesaba ella, ella, joder, ¿por qué ella? las apariencias engañan, me engañan, y me estafan, por lo tanto podrían demandarla, o demandarme, ¿qué tan locos debemos estar para fingir ser alguien más y alcanzar esa efímera y falsa felicidad?
Bebimos café, fuimos a ese típico lugar de jóvenes, creo que se llamaba starbucks; me relató algo sobre su pasado, nada relevante, nada nuevo, nada me conmovía, y al final deducí, que yo no la quería, tan sólo la deseaba; boté ese asqueroso café, que arruinó mi tarde, prendí un cigarrillo y me retiré, sin decir un adiós. Sólo recuerdo un escandaloso grito a mis espaldas, y esas miradas, tan criticas, "sos un awebonao".

                                                                                                                                Jamás la volví a ver.


Compré un whisky, y me recosté sobre mi cama; sentado en la nada, no podía pensar, ni fijarme en un objetivo, tan sólo bebía, y bebía, cómo si mañana se terminare mi vida. Traté de buscar algún recóndito recuerdo, ningún sentimiento, ni una lagrima, tan sólo sentía un poco de rencor y odio, y eso, eso era el único sentimiento sincero que un hombre puede sentir hacia el otro, el odio. Tantos amoríos, y ahora, sólo me queda sentir la brisa de este frío, y deducir que fui un loco jodido, y que lo sigo siendo, pero ahora no sólo pienso en esto, pienso en nuevos recuerdos, esos que aún no están, y que me motivan, por quererles acariciar, y sentir un recuerdo más, para que quizá otra noche me siente a beber en la nada, y recuerde, que el único sentimiento verdadero, es el odio.

Joder, ¿Por qué no? Si todos los hombres, estamos locos.


27 de Abril

Una mañana fría, como todas, pero en esta existía una fuerza superior, que me hacia débil. Encendí mi cigarrillo,y comencé a recorrer esos viejos pasadizos. Llegué tarde al trabajo, como de costumbre, recibí las mismas amenazas de mi jefe, no había nada distinto, conocía mi jornada matutina, tenía conocimiento previo a mi torturadora rutina.

28 de Abril

Bebí un poco de café, era un sábado lluvioso, perfecto para descansar y escapar de la realidad. Encendí otro cigarrillo, y mientras mis oídos se mezclaban en las melodías tristes de "Adagio" proseguí  a leer un poco de Shakespeare. No había nada que comer, y las comidas rápidas eran eternas, su nombre estúpido es irónico, nunca están a tiempo, y de tanta jodida espera terminas razonando en cualquier otra mierda, menos en comida.

La pizza demoró 15 minutos en llegar, le di propina al pobre tipo, venía tan empapado que de sólo imaginarme en ese estado lo compadecí. Un camión de mudanzas pasó, un poco perdido, luego de varios recorridos se estacionó al frente, una hora más tarde llegó un pequeño auto, un viejo wolsvagen; de éste, se bajó una mujer, diría que era relativamente de mi edad, su cabello era castaño, tenía un mechón rubio, y sus ojos eran algo grises, la detallé mientras aún caían las últimas gotas y el tipo del camión se quejaba por su mal día. Para mí, fue un buen día, a pesar de que odio las aceitunas y el hijo de puta se los colocó a mi pizza.

30 de Abril

Se llama Carolina, le conocí ayer, de una forma muy cómica nos cruzamos en la plaza del oeste, le seguí un tiempo, luego, de nuevo, me compadecí de tanto peso que llevaba en sus manos, tenía el auto estacionado al otro lado de la plaza, así que al terminar de ayudarle introduje que al parecer eramos vecinos, con un gran asombro me dio la mano y su nombre, era suave, como la piel de un bebé su piel, al irse se despidió con un pequeño beso en mi mejilla, tenía una excitante fragancia que me deleitaba, dulce y delicada, atrevida y apasionada.

2 de Mayo

Nunca, en toda mi jodida vida he conocido a alguien con los cojones tan grandes como Tom, es un tipo de cojones de acero. Es un vagabundo ebrio, solitario y drogado, siempre me pide dinero, pero lamentablemente ese vagabundo es mi compañero. Siempre bebemos los viernes, y el viejo, como siempre me da sus sabios consejos. Era un hombre de negocios, con una buena fortuna, su esposa le fue infiel, y por temas de la jodida ley, la esposo logró quitarle toda su fortuna gracias a su hijo con el cual logró conmover al jurado, años después moriría en un accidente de tránsito. Estuvo en la cárcel, asesinó al amante que le jodió la vida y envenenó a su mujer; las pocas pruebas, su escasa fortuna en el bolsillo y los testigos que no existían sirvieron para que Tom saliera en pocos meses de prisión. Perdió la custodia de su hijo Timm, y después del accidente intentó asesinar a Joe, ya que logró sobrevivir de tal catástrofe; según Tom, Joe es un viejo ebrio y irresponsable, esa noche era el cumpleaños de la abuela de Timm, y Joe se excedió de copas, perdió la noción del tiempo mientras manejaba y chocó contra la parte trasera de un remolque estacionado. Nadie sabe como cojones se salvó Joe, ni Tom, ni yo.

4 de Mayo

No logré encontrar a Tom, así que proseguí a beber un poco de ron solo mientras sintonizaba Moonlight Sonata. Quedaba un solo jodido cigarrillo, hacia frío y era tarde, demasiado. Pensé de nuevo en lo jodido que es vivir, no existían motivos suficientes para intentarlo, y siempre debatía en una delgada línea, entre la muerte y la vida. Un tiro en la cabeza, inmediato y seguro, quizá un fuerte veneno, o una soga en mi cuello. Sólo escribía poesías sobre lo estúpida que era la vida, sobre lo estúpida que era mi vida, sobre lo estúpida que era nuestra vida. Y seguía invadiéndome el odio, el rencor, y junto a ella la venganza, tan sólo ello, tan sólo esto, era el único maldito motivo para vivir; quizá esa era mi esperanza, la venganza, ahogarme en el odio, tóxico y poderoso, tan sólo para el que lo emite, destruye al que lo recibe.

Decidí por el veneno.


Un poco más tarde, terminé ebrio, tirado en suelo; no estaba muerto, tenía el veneno dulce en mis huesos. Ebrio hasta los huesos.


7 de Mayo

Un triste funeral inundado de alcohol; Tom había muerto. Es cómo esos libros de ficción que sus mas importantes personajes mueren, y todo pierde sentido. Se involucró en una riña, defendió a una mujer, la cual, irónicamente, lo apuñaló hasta romper todo del viejo Tom. La vida no tiene sentido, y nunca la tendrá, así que,  ¿cuál es el sentido de ser un hombre cuerdo en un mundo demencial?, siempre lo decía Tom, y siempre lo repetiré. Nadie lo lloró, tan sólo dos vecinos, un viejo primo, y yo, su compadre de parranda.

10 de Mayo

Decidí suicidarme, sin remordimiento. Anochecía y tenía lista la soga en mi cuello, de repente el timbre suena, cómo la campanas de Gabriel, algo o alguien me había salvado de mi repentina y fuerte decisión. Justo cuando tenía los cojones, alguien había tenido los suyos para interrumpir mi gran acción, el final del plan maestro. Era ella, Carolina, me saludó con un fuerte abrazo y me preguntó si estaría libre más tarde.

- ¿Harás algo más rato?
- Nada planeado hasta ahora...
- Porqué no pasás a mi casa, dentro de una hora, cenamos y nos conocemos más, vecino (acentuó demasiado "vecino")
- Por supuesto, no hay algún problema
- Va, dentro de una hora nos vemos, ¿Sabés dónde vivo?
- Por supuesto somos vecinos, vecina (le seguí el juego y acentué "vecina)

Nos reímos, y se despidió con un gran beso en mi mejilla, era mi día de suerte, ¿Quién iba a pensar que luego de la muerte vienen mejores cosas?

11 de Mayo

Amanecí feliz, no sé si mas que esa jodida lombriz, sólo sé que amanecí feliz. Nos relatamos un poco, algo sustancioso de nuestras vidas, se fijó inmediatamente en mi acento distinto y expresiones, y velozmente logro concluir que era extranjero, lo cual hizo mas entretenido y nutrido nuestro dialogo, un intercambio de culturas, y un golpe fuerte de química, miradas cruzadas, risas sin control, y acercamientos demasiados atrevidos; sí, lo hicimos, fuerte y pasional, salvaje y dulce, una mujer nutrida con los mejores dotes. Fumamos, y bebimos, luego me fui, al amanecer, como un amante delincuente que le había robado el corazón en esa noche llena de pasión y sudor.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Sol Negro

Seguía vacío, rumbo al fin de mi destino.

Sol negro, que alumbras el frío invierno, sol de primavera que no quema mi cuerpo, déjame ser fuego, quema mi cuerpo. Corre en mí, corre sobre mí, viento. Déjame en vuelo, lento, muy lento, deja que flote mi cuerpo... Déjame ir lejos, muy lejos; ebrio hasta los huesos.

Vago en silencio, soñando despierto, aquellos sueños que no veo ni siento, que se fueron lejos... Caído y perdido, un hombre moribundo que sigue el vacío. Viviendo en afán en encontrar la verdad, sólo mentiras que te atraviesan para matar, sólo eso logro encontrar.

Sol negro, moribundo y en silencio, quema mi cuerpo... Vuelve, caliente verano, regresa con los días soleados, porque mi alma ya se ha marchitado. Sol negro, sin cuerpo o universo, tan sólo vagas por desiertos cuerpos, destinados a ser hombres muertos.

Tan sólo la luna fría se asomaba en las noches, alumbrando a los fúnebres cuerpos sin voces

Vuelve sol negro, alumbra a mi fúnebre cuerpo.

- Linda Luna

sábado, 19 de diciembre de 2015

Ebrio hasta los huesos

Bebí éste trago amargo en tu nombre, para que fueras feliz sin mí...

Admito con toda mi sinceridad que siempre he sido un bastardo sin corazón, pero por ti, por vos, por ti fui un delirante de amor, lleno de promesas y calor para vos. Sueños que se derrumban al amanecer de cada mañana, y días que caen al anochecer; no te vayas cariño mío, no me dejes así, no me dejes aquí... Quizá podría vivir sin ti.

Un día sin sol, una noche sin luna, un verano sin calor, y un invierno sin frío, todo monótono y con poco sentido, almas que derivan en el camino, para seguir un fantasioso destino. Quizás este mundo no ha sido lo mío, quizá no lo he vivido, y me he fumado este último cigarrillo, con el más inmenso frío... Destruido, hasta el último pedazo de mi alma, sin esperanzas.

Un loco suicida, un hombre sin poder en sí mismo, un jinete sin caballo o un caballo sin jinete, los dos corremos hacia el vacío. Dime, ¿A dónde vas, amor mío?

Una, tras otra
Siguiente ronda
Una tras otra...

Alcoholizado hasta los huesos, sonrío, ante éste mundo soñador en un laberinto sin sentido, conducido por un crío, frío muy frío, que nos conduce al vacío. Y sólo llego a pensar, que vos, vos mi amor, no eres el fin de mi historia, serás unas historia más, una más de las historias por contar a esos jóvenes locos y deseosos por amar... Quizá no nacimos el uno para el otro, pero quizá si morimos el uno por el otro, lo nuestro sólo se resumía en un suicidio colectivo y sin sentido...


Esta noche tengo frío, por causa de ti amor mío, hoy tengo el corazón partido.


- Linda Luna

sábado, 5 de diciembre de 2015

Al otro lado del viento

Te he estado esperando... Muy lejos, al otro lado del viento, y sin aliento me quedo, perplejo, porque no te veo, no te siento, ni te huelo.

Al otro lado, mi alma exclama dolor, exclama un fuerte dolor, cae, por vos, muere, sin razón, muere por tu amor; De rodillas ante vos, suplicando por tu amor. Te vas amor, lejos de mí, más lejos de aquí, a pesar de que jamás estuvimos allí, nos fuimos de ahí, el mundo que nos apartaba de aquí.

Algo de mí, algo de mí se está muriendo, quiero vivir, pero deseo morir, no sé porque te vas, ni te detendré, no te ataré en mis palabras, llenas de esperanza, para no ahogarnos y entrar en calma.
Si te vas... no te detengas, no retrocedas, no des vuelta atrás, no deseo tu inseguridad al amar, ni las dudas que te entran al caminar, no des vuelta atrás y olvídate de mí, no me recuerdes jamás.

Y si me recuerdas, recuérdame como aquel fragancia de verano, que nos traían esos lindos recuerdos al correr por el jardín, recuérdame así, aún que jamás hubiera estado ahí. Lo siento, porque lastimosamente no soy perfecto, pero no lo siento por ello, lo siento porque no eres en lo que creo, en mi optimismo delirante del amor.

Un recuerdo más, de mi pasado torturador que me construyó, que me hizo lo que soy, en dolor y en amor, no lloraré por vos, y hoy bebo esta copa por vos, no lloro, sonrío, porque en mi corazón no estarás, no como el fuerte sentimiento por amar, si no que serás un recuerdo más en mi vida pasajera por andar... Quizá serás pero ya no serás, o quizá eres lo que siempre fuiste, quizá sigamos aquí sin estar allí.

Quizá, quizá, tan sólo quizá, pero no moriré por ti.

- Linda Luna... Por siempre  

domingo, 8 de noviembre de 2015

You're So Dark

Oscura cómo la noche...

Ella anda en las calles de aquel viejo bulevar, viajaba sin parar, camuflada entre la noche, dejándose alumbrar por la dulce luna que le silbaba junto a la noche al caminar. Tentadora, el fuerte veneno que a cualquiera podría matar, la fuerte pócima que todos deseamos probar... Muere por mí o vive por ti.

La noche te llama, la luna, tu cómplice, dulce y terrible criminal. Tan fuerte para amar, tan dulce para besar, tan terrible para matar; lectora de poemas suicidas, escritora de personas sin vida, malicia, carnal, viva.  Hija de cuervos, y asesina de ellos, cruzas la puerta de los cementerios y devuelves la vida a los muertos.

Bruja malévola, hechicera; prendes las velas con tu capa de drácula, y vuelas en aquellas noches desveladas. Haces magia y envenenas mi corazón, deliro poemas de amor tan sólo por vos. Te besarías con la muerte y matarías al diablo, crearía nuestro propio infierno para estar a tu lado.

Vestida de cuero y collar de pinchos, hoy sólo quiero follar contigo. Escuchar lo prohibido, ver terror italiano, mientras lentamente muero un poco a tu lado. No me importa la luz del sol, quiero vivir en la oscuridad con tu amor, y no me importa si esto me matará, sólo te quiero a vos amar.


Déjame esta noche follar, con vos, cerca de éste viejo bulevar.

- Linda Luna

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Madeleine

Había amado o había deseado, no era lo mismo, era diferente.

Aquella chica, resultaba un misterio más; era hermosa y pálida, blanca cómo la nieve y roja cómo la sangre (Una de mis mayores atracciones)... Pero la atracción física cualquiera la podía tener, pero estando tan lejos no explicaba mis "¿Por qué?" aquella mujer causaba una extraña sensación en mi piel. Quizá, tan sólo quizá, podría resultar siendo una atracción fatal, y quizá, tan sólo quizá, no era yo tan cobarde para asumir tal riesgo.
Naufragarme bajo su piel y entrelazar los dedos, unir nuestros cuerpo por un breve momento, mientras poco a poco nuestras almas encajaban; vaya vaya, cómo soñaba, alucinaba, me drogaba. Sensual y decaída, la pequeña sonrisa de una niña atrevida, una mirada pícara y escondida, un sol decayendo que alumbraba con su luna en la oscuridad. Cualquiera podía afirmar que era perfecta, pero ciertamente no era perfecta, pero, ¿Cómo un desconocido puede afirmar con tanta seguridad ante un alma que no puede observar? ... Ni yo lo sé, sólo quería enamorarme un poco de sus errores, de sus dolores, y de sus cosas vergonzosas, esas, las que ponían rojos sus cachetes al contar. Podía convertir a cualquier mujer mi musa de poesía, pero pocas causaban esta sensación en mí, de misterio y pasión, que me causaban un efímero dolor y amor, por algo que no había sentido o visto hasta el día de hoy. Pero, me tomo el atrevimiento de decirle un pequeño, dulce y sutil "Te quiero", por privilegiarme e inspirarme esta tarde, oscura, porque las noches no existen sin luna y la poesía jamás existirá sin vos...

He amado y he deseado, pero por una mujer cómo vos, ¡Jamás había alucinado!

- Linda Luna

domingo, 1 de noviembre de 2015

Dispárame

Dispárame, fuerte, y no te arrepientas de volverlo a hacer
Introduce la bala dentro de mí, tú tienes el poder
Eres el error y la solución, la cuestión y la respuesta de lo anterior.

No me dejes vivir, no me dejes morir
Vive aquí o muere ahí
Repítelo una y otra vez al oír.

Cómo letras que derivan sin sentidos en mares de papel
Cómo un pez que vuela alto sobre los cielos
Todo es posible en éste múltiple universo.

La decisión es sencilla, lo imposible es tomarla
El camino es derivado a varios, un laberinto sin salida que te lleva a la deriva
Sin retorno o solución escuchas tu interior con la misma decisión.

Dispárame, una vez más, no importa las balas, importa la fuerza
No importa como golpees, importa cuan fuerte lo haces
No dejes de disparar y asesíname una vez más, una vez más.

Escucha la última canción, haz por primera vez el amor
Deja de follar y besa su corazón, rompe pretextos y toma riesgos
Muere o vive, al final de la deriva todos terminamos en la misma maldita salida.

¡Dispárame o muérete!

- Linda Luna

Fernanda

Y sólo sé que se llama Fernanda... 

En un día casual la vi pasar, pensé que eran las 6 pero eran las 8, aquella noche que apenas atardecía con el sol cayendo poco a poco en aquel parque. Fue simple y sencillo. con tan sólo cruzar a cualquiera podía cautivar, es hermosa y misteriosa; fluyó cómo el viento dejando cuestiones en mi cabeza, dejando ilusiones en mi destino de miles de opciones. La vi cruzar, y la saludé, con la mas pícara mirada, le pedí su número pero no cedió, no dejó rastro y me dejó cómo un loco sin razón, se perdió; la vi voltear en aquella esquina, de alguna manera habían mas salidas en aquella calle dividida, y mas sólo dijo su nombre, Fernanda, cautivadora con su dulce y delicada cara. 
Y no sé si quizá mis "ojalá" me permitan volverla a encontrar, sólo queda esperar en cada noche bajo ese parque, bajo la luna hipnotizando mi alma y dejándome soñando de que ella está ahí, de que volverá, y de que quizá le llegue de nuevo a hablar... Pero ¿Qué será de ella cuando deje de ser un misterio? Cómo la caja de pandora abierta el aventurero ha terminado ya, un misterio por cerrar, ojalá no la llegue a olvidar, ni aquí ni allá, porque Fernanda para mí dejó de ser una persona singular en aquella noche particular. 

¿Qué tendrá? No lo sé, sólo sé que su nombre es Fernanda, y le escribiré poesía sobre esta cama hasta que mi almohada caiga a causa de Fernanda. 

- Linda Luna  

El último vuelo

Añorar, extrañar, era imposible olvidar
Mantenerse en el limbo del "estoy bien"
Y sobrevivir al infierno que hemos creado. 

Era ya un buen tiempo, y en aquella noche, cómo siempre, volvían los más añorados recuerdos, llenos de dolor, pasión y amor, que no eran nada más que lo mismo. En un sólo sentimiento fluían miles más, con el pasado y la historia del presente olvidado. Aquel día tomó un vuelo para jamás volver, no regresar, escapar de la realidad, y volar, tan sólo volar, volar del mundo que lo atormentaba, intentando escapar. Y cómo siempre las noches eran tormentosas, precisas y exactas, el dolor y la poesía fluyen en las horas oscuras, cuando el vacío invade tu pecho hasta el punto de ahogarte y estallar en miles de lágrimas, cada una desparramadas cayendo al asfalto, cayendo de inmediato.  Es imposible regresar al pasado que siempre te va a atormentar, es imposible volver al ayer, pero es imposible olvidar cada pedazo de el, totalmente imposible.
Aquella noche comprendí, que cada pedazo de mi ser era pasado, constituido y formado por cada parte de mis recuerdos, todos ya muertos. Y entonces aquella noche comprendí que morí.

Muerto en vida
Sin salida
O alternativa...

Mi último deseo era volver, pero encontré, que, volver, volver era torturar el alma, espíritu y cuerpo, y volví a comprender que la muerte no te salva del dolor, siempre vendrá algo peor. 

- Linda Luna 

sábado, 17 de octubre de 2015

El poema mas largo

Éste probablemente sea el poema mas largo, otro que divaga entre miles de hojas en mi dormitorio, otro que quizá rondará entre ustedes. Con el cual pierdo sentido, siendo un estúpido mas con el poder de pensar, uno el cual igual a otros puede filosofar de lo mal que está acá. Y siendo un mendigo, que balbucea pensamientos presocráticos, que vive sin sentido o destino. Encerrado, muriendo con el último aliento, recorriendo a toda velocidad cada sentimiento y pensamiento.
Éste probablemente sea el poema mas largo, uno con el cual podrá dar sentido a la vida, a la cual nadie entendió jamás. Uno con el cual podremos navegar, perdiendo la fe en la humanidad o rescatándola del mal, no sé cual. Y quizá al morir me lleguen a recordar por éste o por cualquier otro, por alguno más, o por cualquier motivo diferente, no sé cual.
Éste, probablemente no sea el último, ni tampoco el primero, ni mucho menos será el mejor, o el peor, porque ninguno lo ha sido, ninguno tiene sentido. Estoy perdido, entre comillas y tildes, entre risas y lluvias, entre bosques y llantos, entre mares y cantos, entre poesía y entre vos.
Tal vez, éste no sea el poema mas largo, quizá sea una columna mas de un periódico de colegio, quizá el mas admirado por el universo o el mas despreciado por el pueblo. ¿Dónde estaré cuándo escriba el último verso? en la última palabra, en mi último pensamiento, no sé nada al final, deliro entre el bien y el mal, un psicópata al actuar y un romántico al amar.
Al final no sé nada, porque creemos saber lo que no sabemos, así cómo negamos ver lo que vemos, y así cómo no leemos en lo que no creemos.
Y al final, al final sólo tenemos dos salidas, tan sencillas, pero tan difíciles, ¿Amas por morir o mueres por amar? imposible decir si y no con un quizá en una corta respuesta negativa o positiva.
Y si éste es el poema mas largo lo dejaré para ustedes, para que me recuerden, para que recuerden, cada pedazo de su vida, cada caída, cada sonrisa, cada llanto, y cada golpe, y cada motivo por el cual seguimos en un mundo donde todo parece perder sentido, en un mundo donde lloramos mas de lo que reímos, en un mundo donde caemos mas de lo que nos levantamos, pero seguimos, ahí o aquí, seguimos, con la poca fe y esperanza puesta en éste, el poema mas largo, para vos, para mí, porque quizá éste no sea un si, pero tampoco es el fin.

- Linda Luna

Claustrofobia

Encerrado entre paredes de papel
Claustrofobia, pánico mortal
Cuando estoy acá, cuando estoy allá.

Cuento los días, cuento los segundos
Para llegar al último
Y volver a empezar desde ese minuto.

Corre, vuela, y navega
Entre diarias jornadas
Entre todas las madrugadas.

Noches desveladas
Café en las mañanas
Y insomnio en la cama.

Todo pierde sentido en ambos caminos
Cómo estas letras, cómo estas palabras
Donde estás y no estás, naufragando en dulces aguas.

No sé mis últimas palabras, y tampoco las quiero conocer
No las quiero ver, y no lo quiero saber
Sólo sé correr, correr para no ver.

Olvidando todo, tiraré una hoja, vacía, sin sentido para mí, donde alguien quizá encontrará el sentido de mis palabras que yo nunca pude descifrar; Claustrofobia, en mi interior, no existiré para vos.

- Linda Luna

viernes, 9 de octubre de 2015

La última copa

Es una noche mas en aquel viejo bulevar
Vuelve y va, la noche pasajera me toma al besar
Al besar cada copa, tan vacía y llena, rota, por mí y mis estúpidos recuerdos.

Tristes recuerdos, sonrisas fingidas, otra lagrima al tomar
Cansado, y sin parar de escuchar la misma maldita canción
Teniendo roto el corazón, desahogo penas en el alcohol.

Tengo su piel en mi piel
Su calor en mi alma
Y su estúpida risa en mi mente.

Sólo quiero estar solo, aquí, sin nadie
Con las cortas palabras que le dirijo a aquel joven,
Uno con mas futuro que yo, "Una más por favor".

Y sé que no soy el mejor, pero en algo debo serlo
En beber, en desperdiciar cada minuto de mi vida en cada letra
Estúpida, efímera y sin sentido, como toda mi vida.

Busco amor donde no está, y beso almas por besar
Acaricio cuerpos al despertar, hago el amor sin amar
Y despierto, roto, sin poder terminar lo que debería acabar.

Y de seguro no me leerás, de seguro me olvidarás
Seré un muertos más, otro cuerpo sin reclamar
Otra alma en pena por divagar.

Y he aquí estoy, sin corazón, escribiendo con mi última gota de amor
Para vos, para vos mi amor, el arma fuerte que me destrozó
Me rompió, en dos, tu dulce y venenoso amor.

Vestida de inocencia, ángel caído del cielo, dulce pecado, has traído la perdición, sin elección hoy muero por vos, sin elección hoy bebo por tu amor, y sin temor hoy escribo con dolor.
Esta última copa es para vos; no tengo elección.

- Linda Luna

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Eternidad efímera

Deambulo, solo
En días oscuros
En días lluviosos.

Camino, rumbo a mi rutina
Rumbo a mi miserable vida
Llena y completa de mentiras.

Danzamos en dirección a manecillas del reloj
Corremos a donde vaya la luz del sol
Vivimos siempre apresurados por amor.

Odio odiar
Odio estar acá
Odio estar allá, odio odiar.

Miserable vida con un miserable sentido
Controlada por un invisible destino
Viviendo por amor del enemigo.

Nos alejamos del mundo
En poesía
En música que nos da vida, un poco de vida.

Somos una mentira hecha verdad
Olvidamos los sueños que le mencionamos a mamá
Y huimos de la muerte sin dudar.

Vivo para morir
Y morimos para vivir
Es difícil estar así.

Jornada diaria
Mañana olvidada
Café de madrugada.

Besos amargos
Cariños olvidados
Amor naufragado.

Vida en decadencia
Muerte placentera
Eternidad que no desvela.

Y en cada palabra se esconde cada pedazo del alma, una pequeña vida sin calma, un poeta sin verdad, un poeta que comienza a naufragar... En su propio mar; porque mi vida nunca ha existido en verdad.

- Linda Luna

sábado, 12 de septiembre de 2015

No temas

Cariño, no tengas miedo
Ni de esto, ni de ello
De nada tengas miedo.

Un compulsivo delirante,
Ese, el que te escribe poesías de amor
Ese, si, ese soy yo.

Corriendo entre los tiempos
Volando por los aires
Naufragando entre tus mares.

Distancia, maldita
Desgraciada, y maldita
Esa, esa es la distancia.

Como un astrólogo observa el universo
Como un marinero observa el mar
Y como un piloto recorre el cielo, ellos, todos ellos
                                                                                  /Ellos, siempre fui yo, tan sólo con vos.

No huyas de la oscuridad
No le temas a la luz
Ni a la maldad de los hombres.

Eres preciosa, cariño
Alumbras el dolor
Curas con tu dulce y fragante amor
                                                       /Cúrame, por favor.

No huyas por favor
No de mí, ni de aquí
No te vayas así.

Un marinero, se logra observar muy lejos; está muriendo, hundiéndose. Y a lo muy lejos se ve el marinero, morir de amor, curado; el marinero con ella ha olvidado el dolor.
                                                                                                               /Han muerto los dos.

- Linda Luna


domingo, 6 de septiembre de 2015

Moribundo

Ella posaba, desnuda
Ante mí
Ante el cielo y el infierno.

Sólo esta noche, la imaginaba
Aquí
Ante mí

Muy lejos
De aquí
De mí.

Ella posaba
Frente a lo inexplicable
Frente a lo inimaginable.


La distancia, una ilusión cuando estás loco por amor.
Estoy loco, delirando, por vos
Tan sólo por vos.

Y, pierdo la noción
En tu dulce y fragante amor
En tus caricias llenas de pasión.

Esas palabras que me tocan, mi alma, mi boca.
Esos sentimientos que fluyen por dentro recorriendo lo lejos.

Estamos aquí sin estarlo, navegamos imaginando, nos amamos cuando nos pensamos, y no estamos; porque a los lejos de las campanas de la iglesia dos amantes mueren para volverse a ver y dejar el ayer.
¿Morirás por mí, mi amor?


- Linda Luna




martes, 1 de septiembre de 2015

Nada

Cada día cae
Ante la noche
Ante el mundo... Ante vos.

Cada día es vacío
Triste
Sin sentido.

Como aves que viajan al sur
Como la tierra que no tiembla
Y como este mar que no ahoga.

Vuelves y vas
Como el tiempo de las jornadas matutinas
Como los días aburridos de mis rutinas.

Nada es simple
Nada es sencillo
Nada, eso eres tú.

¿Pero cómo la nada es algo tan grande para cubrir de dolor tu pecho?

No duermo
No sonrío
Ya no vivo

Muerto en cada jornada matutina, sin un beso y un buenos días, ni un hasta mañana, sin alguien más en mi cama.

- Linda Luna

lunes, 31 de agosto de 2015

La chica de la mirada dulce y pérdida... Carolina

Ella lucía tan sombría
Tan oscura
Pero tan hermosa...

Cuando la miré en aquella tarde de Julio
Mis ojos no parpadearon 
Impactados, hipnotizados.

Nuestras miradas cruzaron 
Por varios segundos
Tan eternos, tan efímeros.

Sus ojos brillaban
Alumbraban mi alma torturada
Sus ojos, sus ojos, sus dulces ojos.

Ella lucía perdía
En su mundo de fantasía
Quizá, tan sólo quizá.

Y la desearía besar
La desearía abrazar
Sin dejarla marchar

Pero sólo me queda su dulce mirada en un recuerdo más de mi oscura alma.

- Linda Luna 

domingo, 30 de agosto de 2015

Un poeta sin corazón

Ella no cree en el amor
Le han roto el corazón
Muchos le juraron amor
Ninguno jamás cumplió.

Ella anda solitaria
Gratificando su alma
Ella corre como el agua
Entre ríos y mares
No hay nadie quien la ame.

Ella, ella, tan sólo ella
No cree en inicuas almas
No cree en dioses paganos
No cree en los chicos malos
Todos le hemos fallado.

Ella muere, ella vive, ella resucita
Entre cenizas
Entre mentiras
Entre risas
Y entre lágrimas.

La desearía amar
Pero temo que le podría fallar
Besarle bajo la luna,
Besarle bajo el mar.

Ella corre, muy lejos
De ti
De mí
Del mundo, de todos.

Muy lejos de aquí ella vive así
Sin ti
Sin mí.

En un lujar muy lejano, al atardecer de primavera, un alma muere en pena, lejos del cielo o la tierra, ella muere para que nadie jamás vuelva a verla.

- Linda Luna